Este será un artículo express ya que solo quiero aclarar la (no) importancia de la ventana anabólica en el campo fitness ya que, a día de hoy, no son pocas las personas que le dan un peso bastante importante a este factor, dejando de lado otros que son mucho más importantes como llevar una buena dieta y un buen entrenamiento. De hecho muchos llegan a tales extremos de pensar que si no se tomaron su batido proteínico post-entreno ya todo ese día fue en vano.

PERO PRIMERO ¿QUÉ ES LA VENTANA ANABÓLICA?

Se le llama así a un, supuesto, periodo donde nuestro cuerpo está más receptivo a los nutrientes que en cualquier otro momento, generalmente se suele decir que abarca los 30 minutos posteriores a tu entrenamiento, es decir, contando desde el momento en el que dejaste la última mancuerna o barra en su lugar y te disponías a irte del gimnasio. Algunos otros, un poco más «atrevidos» dicen que dura 40 minutos, otros 1 hora y así sucesivamente, generando bastantes dudas en el usuario final. En especial, fomentando a que se propaguen aquellos míticos personajes de gimnasio que nada más terminan de entrenar, van corriendo a por su shaker, lo baten con todas las fuerzas que le restaron de su sesión y se lo toman a la par que inflan el pecho en señal victoriosa de que el catabolismo no pudo con ellos, o por lo menos no, esta vez.

¿Por qué se cree esto? básicamente porque cuando terminamos nuestra sesión de entrenamiento, nuestras células musculares aumentan su sensibilidad a la insulina, mientras que, por otro lado, las células adiposas reducen su sensibilidad, haciendo que la mayoría de los nutrientes consumidos en este lapso sean aprovechados por el músculo (aumentando así la síntesis proteica de forma aguda) y poco o nada por nuestras células adiposas y, esto último, es algo que no nos interesa. Cuando menos, esto es lo que se cree.

LA REALIDAD

Se podría decir que la ventana anabólica es una verdad a medias, y no una mentira como tal, de la cual se aprovechan muchas personas para meterte un suplemento obligado en tu dieta del día a día, haciéndote creer que vas a lograr resultados más rápidos si incluyes un suplemento de proteína nada más terminar de entrenar o, directamente, hay algunos mucho más drásticos que te dirán que sin tu proteína post-entreno no lograrás ningún cambio y si de verdad quieres verte mejor, tendrás que hacer el sacrificio de comprar el suplemento, eso sí, indirecta o directamente te dirán que se los compres a ellos.

Y bien, la razón principal de que la ventana anabólica sea una realidad a medias es porque no es verdad que el efecto producido por el entreno solo dura 30 minutos posteriores a este. De hecho, es posible que la síntesis proteica permanezca elevada alrededor de 24-48 horas (estudio, estudio) posteriores a un entrenamiento.

El detalle por el cual la ventana anabólica se propagó tanto fue por tergiversar estudios donde se veía que si, posterior a nuestro entrenamiento, se consumía una bebida proteica, la tasa de síntesis proteica aumentaba de forma relevante en comparación a si no lo hacíamos. El problema, solo se evaluaba la síntesis proteica generada en ese lapso, no se tomaba en cuenta si al final del día hacía la diferencia o si a largo plazo, había mejoras sustanciales. Al final, lo que más tendrá impacto en tus «gains» no será si corriste a tiempo a tomarte tu shaker sino lo que consumas en tu día a día de forma global, importando muy poco el momento en el que lo hagas (meta-análisis).

CONSIDERACIONES

Quizá la ventana anabólica tenga un mayor impacto en personas que tienen bastantes años entrenando y alimentándose de forma correcta, y lo más importante, su tope genético ya está a un par de pasos adelante. El problema es que es muy difícil que esto sea así, de hecho, hagan la prueba, cuando vayan a su gimnasio den una mirada alrededor y cuenten cuántas personas hay en ese momento, y de esas personas que están ahí, cuántas tienen un físico realmente trabajado, que se vean dignos de una revista fitness. Me puedo atrever a decir que ninguno (y si los hay, ¿son naturales?).

Y lo curioso es que esto de la ventana anabólica lo propagan a todos por igual, sin distinciones de ningún tipo. No importa si tienes 30% de grasa y un cuerpo sin rastro de masa muscular, muchos te lo venderán como la receta secreta del éxito. Y si no lo haces, justamente es por ello que no tienes el cuerpo soñado.

También tengo que aclarar lo siguiente, mucha gente «novata» que me esté leyendo quizá piense que, a pesar de no ser como te cuentan, la ventana anabólica podrá referir algunos beneficios, sin embargo, esto es algo que debe matizarse y utilizarse en su debido contexto, es decir, de nada te servirá ir corriendo por tu shaker y tomarte tu proteína nada más dejar de entrenar si solo pesas 50 kg, o pesas 80-100 kg pero tienes un porcentaje de grasa muy alto, preocúpate primero por comer y entrenar bien, no seas payaso. Posiblemente, y me atrevo a mencionarlo, tampoco te servirá si tienes un cuerpo fitness pero utilizas fármacos ya que estos, por si solos, ayudan a que tanto los nutrientes como el aprovechamiento de estos en el músculo se haga de manera mucho más eficiente.

CONCLUSIONES

La ventana anabólica es una herramienta que, así como el cardio o las superseries, no son para todos ni se deberían de recomendar de forma generalizada a todo el que pise un gimnasio, de hecho, es una herramienta que, en la mayoría de los casos, presentará más contradicciones que beneficios, principalmente generando un impacto negativo en factores psicológicos y económicos. Un atleta, puede hacerlo, y en algunos casos puntuales podrá ser condicionalmente «necesario», pero la realidad es que la mayoría de los que vamos al gimnasio NO somos atletas y no vivimos de ello ni para ello así que no solo no nos servirá sino que, en resumidas cuentas, solo estaríamos haciendo el tonto. Como aquellos que utilizan ligas, hacen ejercicios «extraños», corren de un lado a otro en el gimnasio, hacen como 10 ejercicios para el mismo grupo muscular y apenas se les ve rastro de un físico trabajado, innecesario.

Espero no desilusionar con un artículo tan pequeño pero esto es algo de lo que quería hablar desde hace tiempo, y precisamente por «tiempo» es que no había podido hacerlo, pero bueno, ya quedó, quizá en un futuro lo expanda o haga uno más trabajado para los que gusten sumergirse en el tema.